Una vez hemos llegado a este punto, creo que ya no hay marcha atrás.

Una vez que hemos llegado hasta aquí creo que esto no puede terminar. Nunca.

Porque ya sabemos el precio de todo esto que el tiempo y las ganas nos han llevado a construir. Todo esto que los años y lo que hemos vivido han ido haciendo mayor.

Porque hemos aprendido que menos puede llegar a ser más. Porque hemos perdido la cuenta  de las horas vividas y también de las ganas de que hoy pudieran ser las mismas.  De las ganas de que hoy, al menos por un instante, todo volviera a ser igual.

Igual que entonces cuando inventábamos canciones y vivíamos nuestro cuento.

Igual que entonces cuando aún no habíamos llegado hasta aquí, cuando aún recorríamos ese camino que nos ha llevado a ser quienes somos.  Igual que todos esos recuerdos que parecen llenar ahora nuestros ratos.

Cuanto hemos cambiado con el paso de los años, cuanto hemos aprendido y nos hemos enseñado. Cuantas veces nos hemos caído y nos hemos dicho que pasaría. Cuantas veces nos hemos equivocado y cuantos triunfos hemos compartido.

Y es ese mismo tiempo el  nos ha llevado a saber reírnos de nosotras mismas, a saber aprovechar los ratitos esos que a veces nos encantaría poder estirar.

Cuanto echo de menos cada día tantas cosas y tan pequeñas….solo compartir los días,  ver pasar juntas las horas, solo ser nosotras como aquellos días, como aquellos tantos años.

El tiempo ha pasado y parece que fue ayer.

Ayer cuando crecíamos juntas mientras dejábamos lo que fuimos y  nos convertíamos poco a poco en lo que quisimos ser, en lo que somos hoy.

Ayer, AMIGAS cuando sin darnos cuenta nos conocimos, ayer cuando no sabíamos que aquel día solo era el principio, cuando no sabíamos que ya no había final.