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Hace días que recibí una de esas noticias que te hacen parar un segundo.

De esas que te recuerdan que incluso en este mundo, que a veces nos parece loco, todavía se puede llorar de alegría.

 Aun cuando la felicidad no es directamente nuestra, cuando somos felices por la felicidad de alguien a quien queremos.

Justo en ese momento, aunque creías saberlo, te das cuenta de lo que de verdad te importa alguien.

Te das cuenta de que el tiempo pasa, de que todo aquello que solíamos hablar como si de metas lejanas e imposibles se trataran poco a poco se va cumpliendo…

Hubo días que pasaron sin que casi tuviéramos  tiempo de saborearlos.

Hubo horas que exprimimos como si de las últimas se trataran.

Hubo minutos eternos y días que parecían no terminar jamás.

Hubo segundos en los que nos contamos toda una vida y no imagino una vida sin esos segundos. Jamás habrá reloj capaz de contar nuestros momentos, esos de los que no existen fotos pero que nunca vamos a olvidar.

Miramos atrás y vemos como, cada vez más, los años pasan como días y nos damos cuenta cuantos días dejamos pasar…

Y de repente  sin que nada parezca haber cambiado, nada es igual. Por momentos nos gustaría pisar el freno, ir más despacio.

Pero los minutos corren sin que nada ni nadie los frene, sin que hayan inventado aún la fórmula para hacerlos volver, ni ningún lugar escondido donde poderlos comprar.

Hubo días en los que nada importaba , en los que no imaginábamos ni de lejos una vida sin esos días…

Hubo momentos que nos hicieron fuertes, que marcaron un antes y un después. De esos que pasados los años, al querer localizar algún día en la inmensidad del tiempo, los tomamos como punto de referencia. 

Porque tras ellos nuestra vida cambió e incluso nosotros mismos nunca volvimos a ser los mismos. Dejamos atrás pedacitos de esa burbuja en la que solíamos vivir y que algún día ya muy lejano se rompió. 

Y ahora en mitad del camino te das cuenta….

Te das cuenta como el paso de los años nos une y nos aleja a partes iguales de los demás.

Te das cuenta de como hemos recorrido juntos un camino un precioso, como hemos visto el comienzo de cosas que al final han sido muy de verdad…