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“Qué caro es el tiempo” El canto del loco (2005)

Recuerdo como si fuera ayer la primera vez que  escuché esta canción.

Un ayer de hace casi diez años…

Recuerdo escucharla un millón de veces y no cansarme.

Recuerdo creer que estaba escrita para mi…

Lo que intento recordar y no recuerdo es que pasaba por mi cabeza.

¿Qué puede pasar por la cabeza de una niña de dieciséis años cuando escucha esto? 

Hoy después de mucho la he vuelto a escuchar. Sonaba igual pero distinta. Decía lo mismo pero de otra forma.

Hoy sé que los recuerdos nos atrapan y lo caro, lo carísimo que es el tiempo,

Hoy sé que ha pasado una década sin que casi nos haya dado tiempo a pestañear.

Y no es que quiera seguir siendo lo de ayer…

Pero cuesta ver lo rápido que nuestras mil historias han cambiado.

Que aunque nuestras canciones, esas que nos atraparon, aún nos acompañan, ya no somos pequeños…

Que “todo llega y todo pasa”.

Y que aunque casi todo lo vivido queda reflejado en lo que somos hoy,  hay otras cosas, otras muchas cosas que no van a ningún lugar.

Cosas que se esconden en un pequeño baúl lleno de lo que dijimos sin sentir, de lo que hoy aún sentimos no haber dicho, de los besos que nunca dimos, de los que nos robaron.

Lleno de lo que creíamos que sería y no pudo ser, de lo poco que sabíamos de lo que venía, de las opciones que descartamos en el camino.

Lleno de lo que no siempre queremos recordar, lleno de todo aquello de lo que su recuerdo duró más que lo que realmente fue.

Lleno de días para olvidar, de miedos, de nervios, lleno de noches sin dormir.

De esas canciones escritas para ti y para mi, de los mensajes que escribimos y nunca llegamos a enviar, de los que enviamos y nunca tuvieron respuesta.

Lleno de tus secretos, esos que nadie sabe.

Lleno de fotos, de veranos, otoños, primaveras e inviernos. De estaciones que nosotros inventamos. 

Llenos del paso del tiempo, de todo lo que fuimos y será difícil volver a ser…