Habían pasado casi tres años desde la publicación de su última novela. Un éxito mundial con el que ni ella misma había alcanzado a soñar.

Pero hoy, en mitad de un cálido mes de junio, toda su inspiración parecía haberse esfumado.

El tiempo ahora jugaba en su contra, el viento soplaba en la dirección contraria a sus ideas. Unas ideas que se volaban arrastradas por un temporal lleno de hojas en blanco en las que no conseguía escribir ni una sola palabra.

¿Qué había sido de esos días en los que sus personajes venían a buscarla? Recuerda nostálgica como ellos mismos se presentaban y todo fluía entre historias y anécdotas.

Ahora era ella la que en sueños buscaba a esos personajes y, casi desesperada, corría detrás de ellos intentando saber qué había sido de todos aquellos que un día fueron suyos, intentando recordar cómo hacerlos vivir de nuevo. Intentando recordar cómo volver a plasmar su historia en un papel.