No me dejes. Aunque lo pida a gritos un millón de veces, no me dejes.

Me enamoré del brillo de esos días, del ruido de las olas.

De saltarlas junto a ti.

Me empapé de esa calma alborotada.

En la que ahora me faltas tú.

Quedé atrapada entre sus pueblos, te esperé en sus callejones.

Por si decidías volver.

No me dejes. Aunque por momentos lo merezca.

No quiero renunciar a esa sonrisa, ni a las risas.

Aunque el camino no sea fácil.

Aunque las mismas piedras nos golpeen fuerte una y otra vez.

Aunque nos caigamos. Será juntos.

Vuelve, porque como siempre nos volveremos a levantar.

Aunque a ratos sólo veamos oscuridad, no me dejes.

Aunque nos apaguemos, volveremos a brillar.

Volveremos  a llenarnos de primeras veces.

De esos besos que se quedaron en ganas. De esas ganas locas de poder escapar.

Vuelve, vuelve ahora y escápate de donde estés.

Ven,  cierra los ojos. Volvamos a disfrutar de sus olores. Esos que se enredan.

Esos olores que no importa donde estés te traerán de nuevo aquí

Esa mezcla extraña de sal y azahar. Vuelve, hazlo en agosto.

Que preparé fuegos artificiales para recibirte.

Como los que tú  provocabas en mí. Cómo los que encendíamos cada noche.

Y al apagarse, me recogeré el pelo. Me pondré un vestido y tú un sombrero.

Regálame otra biznaga, cógeme de la mano. Paremos el tiempo.

Ven, vamos a respirar el arte de los que nacen aquí.

A pintar un cuadro que sólo entendamos tú y yo.

A escribirnos una poesía, a hacernos reír.

Vuelve, que compraste todas las papeletas de la tómbola.

Y te tocó ser el ladrón. Ven y devuélveme el corazón.

Ven, lléname de luz y color.

Volvamos a cerrar las noches, a encender los mañanas.

Ven. Dame alguna pista de donde fuiste.

Iré a buscarte, navegaré hasta encontrarte.

Deja que te encuentre en el patio, entre los naranjos.

Cerrar los ojos, oler a jazmín. No me dejes nunca marcharme de aquí.

Coger un atajo y llevarte a la playa.

Como aquella noche, solos tú y yo.

Volvamos a aquel atardecer con banda sonora.

Vamos a aquel Balneario que me robó el corazón.

Vuelve a pintar ese cielo de colores en cada anochecer.

Vuelve a llevarme en tu barca otro 16 de julio.

Lléname de los sabores que sólo encontré aquí. Volvamos a ese verano, a la primavera, al otoño.

Volvamos a las estaciones que me inventé para ti.

No digas nada. Solo ven. Ven y no vuelvas a irte.

Quiero atracar en el muelle. Contigo. Para siempre.

Tan fuerte que ningún temporal nos consiga arrastrar.

Quiero que seas mi marinero

Vuelve, vuelve y vuélveme loca otra vez.

Ven porque desde entonces sólo te espero dibujando tu nombre a la orilla del mar.

Ven, que el tiempo juega a pararse desde que no estás,

Vuelve, que me descubro cada día sonriendo al girar esa esquina.

Que los relojes se esconden al verme pasar.

Vuelve ahora, que todos los días son una película.

Ven, que están rodando en nuestras calles.

Que desde que te fuiste el decorado de nuestra vida se convirtió en escenario improvisado.

Dime que me quieres, como siempre hacías.

Vuelve para contarme esos secretos que aún son solo nuestros.

Vuelve. Aunque pienses que ya te he olvidado

Mientras te espero

Aquí

 Llenándome de su luz

 Agarrándome a su inmensidad

Guardándome las ganas de ti

Amor, no me dejes más